“El síndrome de alienación parental: una forma de maltrato infantil” por Mónica Trassierra y Carolina Ponce (Universidad de Huelva).
Según la LOU vigente en España corresponde a la Universidad la creación de Ciencia.
En este trabajo se estudia el Síndrome de Alienación Parental como forma de maltrato infantil y se exponen algunas de las conductas mal tratantes por parte de las personas que lo ejercen. Finalmente, se presentan dos casos extraídos de la práctica del Servicio Punto de Encuentro Familiar de Sevilla, donde se detecta la existencia de este síndrome, y se analizan las consecuencias psicopatológicas que estas situaciones desarrollan en la infancia así como las vías de intervención.


“Tampoco puedo olvidar a los amigos de APFS, ANASAP, asociaciones de hombres y mujeres que padecen, como mi hermana y yo, las consecuencias del SAP (Síndrome de Alienación Parental) en sus propias carnes o en las de sus hijos. Gracias, amigos. ¡Hasta siempre!” (José Antonio Braojos, 


“Este síndrome es una modalidad de maltrato infantil que crea al niño una gran confusión e inseguridad. Tiene efectos demoledores sobre las criaturas”. Dra. María Jesús Mardomingo, jefa de la Sección de Psiquiatría y Psicología Infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid; “No es un cuadro infrecuente dentro de la psiquiatría infantil” expresa el Dr. Javier San Sebastián – jefe de la Unidad de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
“Él y su hermana fueron víctimas de un lavado de cerebro por parte del cónyuge que se queda con la custodia del hijo o hijos (SAP). Les hacen creer que su padre es un monstruo, como nos pasó a mi hermana y a mí, ya que nuestra madre biológica nos decía que era un homosexual malvado y arruinó nuestra relación con él”.
El juez Donald Venezia le dijo que su caso era “una auténtica desgracia. Se trata de un caso de odio y venganza que ha creado usted, quien ha considerado a su hija una mera propiedad, una pieza en el tablero de ajedrez. Entérese: el juego se ha acabado“. El juez dijo también a María José, que esa sentencia, “es lo que merece por arrancar a su hija de sus propios brazos y de los brazos de su ex marido”. “Usted debería de pensar que en estas Navidades su hija no tendrá ni a una madre ni a un padre a los que abrazar, ni abrirá los regalos con ninguno de ustedes”.
